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11/4/2022
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Vencer el "burnout" del trabajo desde casa: 6 formas de mantener el compromiso de los equipos

¿Otro día más que a tu compañero de oficina se le pegan las sábanas? ¿Tu equipo no desconecta del trabajo ni siquiera en entornos de teambuilding? ¿Notas más desmotivado a tu equipo cuando antes era todo pasión? Si respondes afirmativamente a estas cuestiones puede que en tu equipo haya alguien quemado, es decir, está viviendo lo que Maslach y Leiter denominaron Burnout, esto es, una reacción prolongada y desadaptativa a la presión a la que nos vemos sometidos en el trabajo. 

A lo mejor, como líder de una empresa, de vez en cuando te toca afrontar una situación fuera de lo común, te cambian los plazos o antes de las vacaciones aumenta la carga de trabajo y esto hace que te sientas falto de ilusión, agotado todo el día o tengas la sensación de que tus responsabilidades te superan. En estos casos, al ser algo temporal no tienes porque preocuparte en exceso, tan solo trata de seguir con tus hábitos saludables a la hora de descansar, cuidar tu dieta, hacer algo de deporte y divertirte con los tuyos. Si deja de ser algo puntual y cada vez te notas más desbordado o percibes que tu equipo está empezando a flojear te invitamos a que pongas en práctica las siguientes claves para mejorar el bienestar de tu empresa y su motivación.

Según la OMS, que ya lo considera una enfermedad laboral, el 10% de la población activa presenta un desgaste severo, desmotivación y una actitud cínica frente al trabajo. Esta cifra se eleva hasta el 30% en profesiones que no tiene entornos híbridos o que impliquen atención directa al público como refleja el último estudio de Navarro-González, Ayechu-Díaz y Huarte-Labiano del servicio de Urgencias del Hospital García Orcoyen, Estella/Lizarra en Navarra.

Es la primera vez que el desgaste profesional entra en la clasificación de los principales problemas de salud. Tarik Jasarevic, portavoz de la OMS.

Piedras en el camino: Factores que afectan a nuestro desempeño

Para prevenir que esto no le pase a nuestro equipo de trabajo es fundamental tomar conciencia de las responsabilidades de cada uno y empezar a fomentar tiempo para el autocuidado. Por mucho que el personal de tu empresa sea un apasionado de su labor, si le dedica más horas de las recomendables puede estar poniendo en riesgo su estabilidad y la de la empresa. Tener una agenda de trabajo bien organizada en la que se incluyan espacio de descanso, cuidado común e imprevistos te ayudará a administrar la energía del equipo y mantener la motivación en momentos difíciles.

“Si hacemos una buena gestión del tiempo y de las tareas pendientes nos resultará más fácil diferenciar lo importante de lo que no”. 

Así mismo si eres el líder de un equipo puede que te encuentres a veces en la tesitura de seguir motivando y exigiendo o parar y coger aire. La exigencia y la búsqueda de la excelencia son fundamentales para llegar al éxito, ahora bien, una cosa es ser exigente y otra muy distinta es ser cruel, y no me refiero con los demás, sino con uno mismo. Tomar conciencia del desgaste que supone llegar a la cima nos puede ayudar a estar atentos cuando las fuerzas del equipo empiezan a fallar. Como esas expediciones de alta montaña en las que se necesita llevar oxígeno. Uno calcula cuántas bombonas necesitará antes de comenzar a subir porque por mucho que le apasione la montaña superar ciertos umbrales pone en riesgo nuestra salud y hay que estar preparados antes de comenzar el ascenso.

Desmontando mitos: 

A pesar de los conocimientos científicos que se tienen hasta la fecha se suele pensar que si alguno de nuestros empleados o compañeros de equipo presenta problemas de salud estos son debidos a la propia persona y sus características individuales o a su entorno extralaboral. Sin embargo sabemos que, el síndrome de burnout es un trastorno derivado de la interacción del individuo con unas condiciones nocivas de trabajo por lo que es fundamental tener una idea clara de lo que sí es burnout y de lo que no.

  • El estrés y el burnout son cosas diferentes. El estrés ayuda a estar preparado cuando hace falta, mejora la capacidad cognitiva y el aguante físico. El burnout provoca agotamiento emocional, despersonalización y baja motivación personal en el trabajo.
  • El burnout no se da por un salario bajo o por falta de competencias o conocimientos.
  • Puede darse en cualquier tipo de trabajo tanto en entornos híbridos como presenciales.
  • Es algo duradero, constante, como el sonido de un grifo goteando en mitad de la noche, no es temporal o puntual.

Señales de peligro: cómo detectar si nuestro equipo está quemado:

Nuestro cuerpo envía señales que nos pueden ayudar a detectar el problema, por lo tanto, si estamos pendiente de estas condiciones podremos encontrar la manera de ayudar a nuestros equipos y mejorar su motivación y rendimiento.

Señales físicas: el estrés no es malo, la manera de gestionarlo a veces sí, el estrés crónico puede llevarnos a tener dolores de cabeza, problemas de estómago y por consiguiente que aumenten el número de accidentes laborales y bajas por enfermedad.

Señales emocionales: cuando uno ya está desbordado, la persona se siente agotada e incapaz de hacer frente al día a día por lo que el rendimiento decaerá y el ambiente de trabajo se volverá más incómodo. (¿A quién no le gusta tener al lado un compañero motivado, alegre y resolutivo?).

Disminución del rendimiento. El burnout afecta en primer lugar a las tareas cotidianas en el trabajo. La percepción de la realidad se vuelve más pesimista, cuesta desconectarse y los niveles de creatividad decaen significativamente. 

¿Cómo mantener el compromiso en nuestro equipo?

  1. Lideres proactivos: como indica la teoría del liderazgo situacional no hay un estilo de liderazgo único que sea adecuado para todas las situaciones. El punto está en estar abiertos y ser flexibles para poder adaptarnos lo mejor posible a cada reto que nos encontremos. Si notamos que hay un descenso en la motivación o implicación de nuestro equipo necesitaremos establecer canales de comunicación efectiva lo más fluidos posibles y bidireccionales.
  1. Objetivos comunes: A mayor implicación de los equipos en los objetivos establecidos mayor será su motivación y creatividad. Nos resultará más fácil detectar las señales de alerta y hacerle frente entre todos dando una solución conjunta que eleve la autoestima del grupo y el valor de nuestras decisiones. En vez de imponerles a nuestro equipo lo que deben de hacer, es mucho más efectivo generar dinámicas de co-creación para desarrollar nuestro trabajo. La diferencia entre tener que hacer lo que hay que hacer y querer hacerlo viene determinada por el compromiso del equipo.
  1. Feedback: A parte de mantener las evaluaciones correspondientes de objetivos, actitudes, metodologías o desempeños no nos podemos olvidar de mantener líneas de comunicación bidireccional que nos permitan tener una información clara, concisa, concreta y constructiva de lo que hay y de lo que queda por hacer. Si cuidamos los tiempos, nos expresamos de manera asertiva, hacemos preguntas abiertas y buscamos soluciones comunes nos encontraremos con equipos con comportamientos proactivos, mayor motivación y ganas de poner en marcha los planes de acción.
  1. Mantén el foco: Aquellas actividades que nos resultan más gratificantes hacen que nuestra percepción del tiempo cambie y parezca que se nos ha pasado la mañana volando. Estamos más motivados y salimos de la oficina con un buen sabor de boca. A todos nos gusta aprender algo nuevo y si encima puede aportar nuevos conocimientos y de calidad para el trabajo mejor. Por eso, ofrecer un buen plan de formación interna puede ser útil para prevenir el Burnout. En la medida en la que seguimos invirtiendo en formación, facilitaremos la desconexión de la rutina, aumentaremos la motivación del equipo por seguir aprendiendo y sintiéndose útiles a la vez que cuidados por su empresa. 
  1. Fomenta hábitos saludables: Descanso, Dieta, Deporte y Diversión. Cuanto más motives a tu equipo y mejor comunicación tengas con ellos más fácil resultará que te sigan. Los mejores lideres no hablan, muestran. Si tú eres el primero que fomenta estos hábitos saludables tu equipo responderá de la misma manera. No solo mejorará la salud mental de tus empleados, sino que también sus dinámicas de trabajo, su tolerancia a la frustración y su capacidad de hacer frente a los retos.
  1. Busca ayuda. Cuando ya no veas la salida o pienses que ya no hay solución posible, es importante parar, respirar y pedir ayuda. No tienes que resolver solo todos los problemas de los miembros de tus equipos. Siempre puedes crear un plan de autocuidado dentro del entorno de trabajo para que se puedan cuidar entre todos. Un equipo de trabajo que se sienta útil y solidario es mucho más productivo que uno que percibe la oficina como un sálvese quien pueda.

Recuerda; el burnout requiere de años de estar sometido a unas condiciones adversas. Sin embargo, como nos habituamos a ello a veces es difícil ser consciente de cómo nos va quemando y cuando nos queremos dar cuenta ya estamos sobrepasados. Es como si una rana se colase en una olla de agua fría y la vamos calentando poco a poco, al cabo de unos minutos la rana acabará achicharrada sin tiempo para reaccionar. Trata de mantener unos hábitos de autocuidado saludables y unos buenos canales de comunicación bidireccional y así, seguramente, podrás detectar las señales de alerta y hacerle frente lo antes posible y de la mejor manera.

Si lo que quieres es seguir potenciando el bienestar emocional de tus empleados, nosotros te podemos ayudar.

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